Pase lo que pase ya hemos ganado, jaque mate

Admito ser un jugador de ajedrez del montón, pero aparte de un estupendo deporte intelectual, siempre me ha parecido una gran metáfora de las situaciones de la vida que implican el uso de la estrategia, como la guerra, las relaciones internacionales y la política.

Por poner un ejemplo, no puedo dejar de imaginar a Putin como un magnifico campeón de ajedrez que no cesa de dar una lección tras otra a otro campeón en horas bajas como es la actual administración Obama.

Sin ir más lejos recuperó para Rusia la península de Crimea sin un solo tiro. Ha jugado al gato y al ratón en el conflicto Ucraniano sin llegar a desencadenar un conflicto mundial. Frenó en seco y por medio de la diplomacia, en Agosto de 2015 el inminente bombardeo e invasión de Siria por parte de EEUU. En la misma Siria, se ha movido como pez en el agua y cuando llegó el momento más tenso, anunció una “retirada parcial” que frenó la escalada del conflicto a niveles de posible guerra mundial. Es decir, yo veo detrás de todos estos acontecimientos, una serie de jugadas maestras, donde está consiguiendo, en inferioridad frente a EEUU y la OTAN, defender sus intereses sin llegar al conflicto directo. Y pareciera, como si partida tras partida, fuera capaz de inclinar el campeonato de su lado.

Pues bien, desconozco si en las cabezas pensantes que lideran hoy en día la izquierda de este país, se juega del mismo modo, consciente o inconscientemente una partida de ajedrez contra las oligarquías. Pero no puedo dejar de ver un tablero de sesenta y cuatro casillas con piezas blancas y negras evolucionando en el.

Y en estos últimos días he llegado a la conclusión de que el aspirante “Unidos Podemos”, tras las tablas de la anterior partida, está ante la posibilidad de ganar.

De hecho, yo diría que ya ha ganado. Ahora mismo nos encontramos ante una jugada de cierre, dado que en el siguiente movimiento, se va a producir o bien un “jaque” o bien un “jaque mate”.

Explicaré la situación de la partida:

Escenario “Enroque” o de Gran coalición

El “alfil” PSOE acude en ayuda del rey (“El regimen) para hacer el enroque, quedando esa pieza fijada el resto de la partida.

La troika vendrá con sus 20.000 millones de recortes pendientes, control del deficit y nuevas “reformas del mercado laboral”.

El PSOE en esta jugada se sacrifica (Pasokización), ya que tras estos acuerdos quedará descartado como partido de izquierdas y quedará abocado a la irrelevancia. El rey quedará al descubierto y la jugada será de jaque.

En las siguientes elecciones, se producirá el verdadero jaque mate, ya que PSOE quedará reducido a la irrelevancia y el voto útil claro de la izquierda lo recogerá la coalición Unidos Podemos. Mientras que el PP verá imposible mantener su posición debido al desgaste parlamentario al que se habrá visto sometido, donde por fin una oposición de verdad le sacará todas sus vergüenzas.

Habrá que tener también en cuenta un factor demográfico, ya que cada cuatro años fallecen 800.000 ancianos, grupo de edad votante mayoritario del PP y se incorporan (800.000) nuevos jóvenes votantes, mayoritariamente votantes de Podemos e IU.

En este escenario por tanto no es difícil pensar en un resultado de mayoría absoluta para el frente de izquierdas.

Escenario “Muerte súbita”

Si el régimen comete algún error y Unidos Podemos, juega con astucia sus bazas, podríamos estar ante un jaque mate inesperado. Podría saltar la sorpresa y ganar las elecciones. Difícil pero no imposible. Hay que tener en cuenta que ambos partidos se manejan como pez en el agua dentro de las campañas electorales modernas, con gran capacidad de movilización de sus bases y  que en una campaña austera van a tener cierta ventaja. No olvidemos tampoco el efecto “Remontada” de Podemos en casi todas las campañas a las que se ha enfrentado.

Cabe una variante del primer escenario, que lo cambiaría por completo, llevando la jugada hacia el jaque mate súbito sin necesidad de esperar a nuevas elecciones.

Es algo que en ajedrez no existe, e incluso en la política real lo veo complicado pero no descartable. La única baza de supervivencia que le queda al PSOE, es cambiar de color. Pasar de alfil negro a dama blanca y por lo tanto sumarse a la coalición de izquierdas apoyando un gobierno presidido por Pablo Iglesias. Pero para ello, tendrían que dar un tremendo golpe de timón y deshacerse del lastre derechizador de los aparatos y barones del partido. Dando paso a caras nuevas provenientes del ala más auténticamente socialista.

Como podemos observar, en todos los escenarios el régimen oligárquico y cleptómano tiene los días contados, hablamos de meses o de cuatro años en el peor de los casos.

Por todo ello, mantengo que, pase lo que pase Ya hemos ganado!

Y vosotros, ¿qué opináis?